Compre todo y antes de bajar me compré un jugo y tomando este, me dirigí a mi camioneta. Al llegar encontré la cerradura rota. Abrí la puerta y me di cuenta que había pasado a ser también parte de los miles de consumidores robados dentro de un mall.

Así es, perdí mi computador, mi calculadora y mis lentes. Me demoré en reaccionar, miraba al interior de mi camioneta, y seguía tomando el jugo. 1era reacción, hacerse el leso y decir, esto no ha pasado.
2da reacción, patear el piso, el poste y todo lo que sea pateable. 3era reacción, llamar a los guardias que por ahí andaban y descargarme con ellos.
4ta reacción, echar puteadas contra el jefe de los guardias que se demoraba en llegar.
5ta reacción, resignación
6ta reacción, pensar en lo que había perdido y angustiarme.
7ma reacción, después de un tiempo mas largo, aceptación y descanso.
Me dirigí a carabineros a hacer el famoso tramite de la constancia; tramite inútil y sombrío, no creíble ni por la víctima ni por la policía.
Pensaba en lo que pagué por el computador y en todo lo que el Sr. Ladrón debe estar viendo. Finalmente me acosté y dormí....
Concón, eran las 03:00 am, del 27 de febrero, y un temblor me despierta, me quedo en la cama y como sigue, me siento en la cama y como sigue me paro al lado de la cama, y como continua, me alejo de la cama y abro la puerta del depto (1er piso).
Hacia el horizonte se ven destellos, arriba en el 2do piso un turista argentino se desahoga y pasa su miedo diciendo "puto dios", algunos llantos y el temblor sigue, me quedo parado en la puerta, hasta que el terremoto lentamente pasa....

el teléfono de siempre no funciona, ya no hay un alo...
Converso con algunos vecinos en su mayoría turistas argentinos que me cuentan lo sorprendente que es para ellos estos fenómenos.
No se porque pero hasta ese momento para mi, había sido un temblor mas que provocó un apagón.
El resto es historia y se conoce
No, no hay comparación, era impresentable lamentarme por dicha pérdida;
la tragedia que la tierra había querido presentarnos era demasiado grande.
No, no había comparación
no hay lamentación que se iguale;
Entonces donde quedaron esas rabias
por lo perdido el día anterior;
donde se fueron mis tribulaciones de siempre,
mis enojos, la reunión inocua y el no cumplimiento
del programa de trabajo y las escaseces del pan
que no compre ese día...
Todo fué aplastado y hecho polvo,
enterrado se ha quedado por la pena de otros,
mojado por los llantos de aquellos
que todo lo perdieron después que las olas
llegaron hasta donde no debían.
No, ya no;
ya no tengo problemas amigos mios,
han quedado sepultados
por las montañas de escombro
que dejo la destrucción de todo mas al sur
Descansa Talca, descansa Peyuhue;
levántense Dichato y sus comidas, Concepción
y su barrio universitario, Talcahuano cuna de
barcos y de historia;
Constitución y tus arenas plomas; illoca,
todo ya no esta;
miles de computadores
miles de lentes
miles de calculadoras
miles de casa,
miles de trabajos y
cientos de vidas;
Todo se ha perdido, menos el alma;
la pena de aquellos que hoy sufren
no se compara, con mis rabias
y con mis pérdidas de ayer;
no se compara.
Terremoto, rey de reyes;
te has explayado mas de la cuenta;
has querido instalar tu reino donde
no debías;
has invitado al mar a tu fiesta,
al frío y a las veleidosas grietas.
Déjanos ya por un momento,
danos una pausa por otros 20 años,
pero que la próxima sea menos imprevista,
avísanos para correr antes,
no nos cortes nuestra precaria
y primitiva comunicación.
Instala si quieres tu reino,
pero no nos destruyas;
solo danos tiempo para dejarte
el espacio libre;
en una de esas hasta podemos
convivir en paz;
tu con tus temblores
y nosotros con nuestros amores.....