domingo, 28 de noviembre de 2010

Vuelta y Vuelta (Congreso)

Vuelta y Vuelta..

Sucede que me estoy quedando triste
sucede que me canso de reir
Nada nuevo veo en la mañanas
y en tus ojos de ayer.

Y sigo caminando calendario
y sigo dando vuelta en mi reloj
todo se termina en un suspiro
y huyo al lado el eco de la voz.....

sábado, 27 de noviembre de 2010

Mercado y Rostros

Esos ojos que enfrento en mi paso
me clavan y penetran mi pena;
No saben que pasa dentro, pero algo
intuyen;
son extraños que auscultan en este
pequeño espacio de cruzarse en cualquier
lugar por donde hoy paso;

Sus risas se ríen de mi, no saben y me
retumban en las risas que hoy no tengo;
todos allá afuera buscan su programa de tv;
su música y otras cosas que los saquen de si mismo
para ocultar la pesadeces  que agobian la vida...

Vitrineo en las vitrinas del libre mercado
este me ofrece de todos mientras dinero
haya por delante;
Vitrineo las farmacias que hay cuadra por medio
ofreciéndome remedio para todo, menos
para la cordura;
Libre mercado, libre comercio;
mientras mas libres seas, menos libres son los hombres;
vendes y compras de todo;
vendes sueños y esperanzas que nunca llegan,
y no hay garantías ni recambio.

Sentado en un banco de madera en la plaza
del pueblo; los graffitis gritan un grito desesperado
pidiendo atención, buscando un espacio
para verter la frustación acumulada;

Donde deposito lo que llevo dentro;
que banco aceptará mis extraños depósitos;
a plazo fijo guardare mis rabias y mis penas;
el libre mercado todo lo tranza;
girares de sus cajas una sonrisa y un alegría;
pero mi cuenta ya esta vacía;
se sobregiró ya no hay nada en mi cuenta;

Mercado libre todos los compras y todos lo vendes
mi salud, mi trabajo, mis respiración y mi agua.

Camino por la vereda de cemento, con rayas horizontales
y no las piso, ni tampoco sus grietas;
juego a esquivarlas y juego a esquivar la vida con ellas;

Donde compro entonces lo que busco
dondes deposito mis penas
donde giro mis alegrías
si ya no hay nada en mi cuenta que no es corriente
si ya no hay nada que un grito ya no haya expresado.

Humos

Dormido me quedo en mi auto, los arboles
pasan mas rápido que el resto,
el camino es tragado por el deseo de llegar
a mi destino;
los letreros seductores me entretienen mientras
duermo en el volante azul...

La carretera es apagada por humos que llegan
de sobre por donde voy;
son mis sueños, ideas, ganas, que no salen
y se quedan solo sobre mi auto que conduzco dormido;
el humo toma formas diversas, mientras dormido voy
al volante azul;
toma forma de dos amantes tomados de las manos,
de dos persona rodeadas de amigos compartiendo
un pedazo de mar, de río de montaña y de ciudad;
el humo es intenso, y se transforma en palabras,
en palabras en forma de sables, de puntas que
rompen mis oídos y mi estomago;
sigo en el camino y no puedo seguir escuchando
callense para siempre, no me interesa lo que te pasa
quedan humeando en mis ojos;
ya no veo,  aun que voy durmiendo;
el muro se acerca rápido por donde voy;
lo encuentro bien, lo encuentro amigo;
entraré en su fortaleza para romperme de mi eterno
sueño al volante azul;
los humos ya podrán salir con quien se les de la gana
y ya no serán solo de mis sueños ni de mis ideas, sino también
de los otros, que no se quedaron sin salir;
el muro se ve limpio y libre; la velocidad descontralada
buscará terminar con todo; con el camino; con los otros y
conmigo mismo;
aquellos humos, este humo que no es capaz de tomar forma
y nubla a los demás, ya deberá irse, no molestar mas la vista de los
otros....
este hombre hecho de humo y de hojalata que maltrata
con su no hacer, con no decir, con su caminar inseguro,
se muere de a poco;
lento lo toma la locura, la ira
y se cae a pedazos, se desvanece en humo oscuro,
dentro de su cuerpo de hojalata.
y ahora espera sentado en la galería de la vida mirando
como el resto juega el partido esta noche,
se quedará dormido al
volante y entrará al estadio vacío
y no habrá publico, por que habrá llegado tarde
a la repartición de una caricia
de una caricia solo en la mejilla,
de una caricia que lo libere de los humos
que le nublaron la vista antes de estrecharse contra su
propio muro.