Todos se fueron sin avisar
las edades que se acumularon por años
decidieron tomar pausa y bajarse del carrusel,
las calles calientes quemaban sus pies descalzos,
la ropa sucia escondía al fugitivo, que huía
de los suyos y de si mismo;
Salio con sus amigos por la mañana
y volvió solo por la noche;
solo por la noche; ya todos se habían ido;
todos habían quedado atrás, mirando como el partía
a la rivera del río café oscuro, del río que vio
crecer sus ojos y sus manos; que le quiso llevar a su hermano;
que mojó los pies de su madre que lo cruzó en busca de comida;
que le trajo regalos diversos mientras sus ojos
se perdían con la manada de animales
que el cielo y las nubes le regalaban..
salió con sus amigos al salir el sol y volvió solo
a otro lugar, a un lugar grande, tan grande
como una casa de adobe y un manzano en el centro;
no volvió mas desde aquel día en que vio a su madre
entrar a la oficina de la directora, con el piso encerado;
ella; su madre, lo saludo con la manos, mientras que el subía
las escalera de su ultima clase en ese lugar..
no volvió como tantas otras veces;
tampoco fue a recibir su licencia de los 12 juegos,
por que no quiso hablar en publico, de la misma manera que no
quiso dibujar la casa al entrar al jardín;
los dejó ahí mirando una vez mas;
se fue a un río mas gigante, que no tiene corriente
sino olas, llegó preguntando por la puerta
que estaba frente a sus ojos;
llegó después de despedirse de su padre
mientras el escuchaba y miraba un vals de esos
que hablan de una época, tal vez de la misma
que el huía de todas las demás;
se fue a un cerro sin su radio, vivió solo
siempre solo;
conoció a los demás nuevos, que después fueron
otros amigos otras personas;
las abandonó a pesar de su cariño;
se enamoró dos veces tal vez mas;
lloró y se rió en su ríos de olas;
caminos por veredas con árboles que se movían al compás
de sus pasos, entro por ventanas y salio de madrugada
caminó por el centro del toque de queda
y cayó a un quebrada oscura cuando aun no se iba;
se enamoro y se caso, fue feliz y la vida le regalo
dos luces que iluminaron su oscura vida;
soñó con ellos, bailó con ellos, les contó cuentos,
los peinó, los bañó y los amó y los ama como su gran tesoro;
a su madre la amó, y fueron felices;
una vez mas se marcho, busco la soledad de la vida
aquella que es fiel siempre fiel,
que te levanta y te arrulla juntos con las estrellas y los cometas;
huyo una vez mas, y dejo nuevamente el río, el manzano, la casa de adobe,
dejo a sus amores, para estar solo...siempre solo...
se enamoro lo suficiente para intentar un gran segundo salto,
pero quedo tendido entre el cielo y la tierra, sin poder moverse
hasta donde el quería...
todos reclaman su momento sin pedirlo,
su cuerpo atrapado en los bardos de la vida y de la muerte
esta vez no lo dejaron partir, lo dejaron
tendido con la puerta entre abierta,
entre el río y el mar,
entre el manzano y la casa de adobe,
entre la playa y el río, entre la escuela de piso encerado
y los lugares que le regaló la vida...
no pudo huir, por que la soledad se canso y lo dejo
tendido en un cuarto sin puertas, en un salto sin final,
en un circulo sin fin, en una rotonda sin salida...
lo dejo solo consigo mismo y acompañado de quienes el huía,
no porque no los quisiera, sino por miedo a no tenerlos a su lado
algún día y quedar realmente solo; quiso entonces perderlos por su propia
voluntad, por evitar su propio dolor a perderlos...
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