y de tanto buscar en la calles
en la palabras de otros, hoy ya me he cansado;
acostado en divanes, sentado frente a grandes escritorios,
tratando de encontrar la razón que me hizo nacer;
hoy ya me he cansado,,
ya no buscaré allá afuera, no descansaré en otros regazos
ni otros hombros que no sean los mios;
ya no mas; hoy ya no buscaré afuera;
lo buscado no fue encontrado, ni en religiones,
ni en iglesias, tampoco en los cerros solitarios a la orilla
de las ciudades;
no fue encontrado, en la mesa de un café cerca de una ventana
ni en las sabias y desinteresada palabras de un amigo;
ya no buscaré mas ahora porque
de tanto buscar en la calles,
mirando la gente pasar,
desde un banco de una plaza, adivinando sus destinos
y sus problemas, con sus pies de descalzos de
de desnudez, mi propia luz se ha desvanecido...
No hay comentarios:
Publicar un comentario